¡Hola a tod@s!
¡Ahora que me ha dado por el ganchillo!, pues si querid@s lectores, no es que me haya dado la
locura y esté aprendiendo a hacer ganchillo, sé hacer ganchillo,lo que también se conoce ahora
como crochet, desde un tenía 12 o 13 años, mis dos abuelas tejían mucho y mi madre
también, así que no me quedó más remedio que aprender.
En el pueblo había poco que hacer en esas largas tardes de verano .
¡Ni me acuerdo cuando cogí la aguja de gancho por última vez!, pero lo que
si es verdad es que lo que bien se aprende nunca se olvida.
La cosa empezó cuando navegaba por Pinterest a la vez que hacía bici estática,
viendo varios pines, entre ellos un top de ganchillo me dije a mí misma, y si
me pongo y hago uno. Pues ni corta ni perezosa que me fui a la caja de las lanas y cogi un ovillo de algodón blanco que tenía por allí, busqué una aguja de gancho que le fuera y me puse
manos a la obra.
En un principio pensé que me iba a costar un montón y me tocaría deshacer muchas veces,
pero realmente apenas he deshecho un par de vueltas porque me había confundido.
Como una no está ya para ir luciendo tripita pensé en usar el top como parte de
arriba de un vestido, busqué entre el arsenal de telas que tengo y
tenía dos que le iban ven, el problema era que una de ellas era demasiado tiesa,
así que me decanté por esta azul que es una viscosa muy fina con
mucha caída.
Va forrado con una viscosa blanca que llega por encima de la rodilla.
He fruncido las dos telas juntas para que quedara mejor rematado, ambas
van cosidas con costuras francesas y el bajo es un dobladillo estrecho
con pespunte a la máquina.
El top lleva un cordón de goma para que ajuste mejor y las copas van rellenas con cazuelas
para que sujete mejor el pecho.
Os dejo con unas fotos del día que lo estrené para celebrar el cumple de mi hijo.
Besos costuriles y me voy a dar una vuelta aRums a ver lo que han hecho otras rumseras.
¡Hasta la próxima entrada! Y espero vuestros comentarios!














